El mundo del fútbol ya se frotaba las manos con la idea que Real Madrid y Barcelona se verÃan las caras nada menos que en la final de la UEFA Champions League, la final "soñada" para muchos seguidores de este deporte.
Sin embargo, esto es fútbol: 11 contra 11 donde todo puede suceder y en esta ocasión... asà fue. ParecÃan los equipos más sólidos del globo, encabezados por los dos jugadores más decisivos del mundo en este momento: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Sin embargo, la "orejona" tenÃa otros planes.
El martes 24 de abril, Barcelona recibÃa a Chelsea en el Camp Nou con la misión de remontar un gol en contra. Todo se pintaba color blaugrana cuando al min. 35 Busquets abrÃa el marcador y Terry era expulsado par de minutos después; el estadio vibró cuando Iniesta puso el 2-0 al 43' que ponÃa a Barcelona en la final, pero un descuido antes del descanso permitió a Ramires acortar distancias.
En el complemento, Chelsea se replegó y Barcelona se estrelló una y otra vez contra el muro inglés: Messi falló un penal, estrelló un tiro al poste, Cech se vistió de héroe atajando todo y el árbitro anuló un gol a los catalanes por un ajustado offside. Sobre min. 92 con todo Barcelona volcado, Torres puso el 2-2 que era lapidario para el último campeón. HabÃa muerto el rey.
Al dÃa siguiente era el turno de Real Madrid y el episodio parecÃa calcado del dÃa anterior. Cristiano Ronaldo marcó un doblete a los minutos 6 y 14 para que momentáneamente el Madrid se sintiera en la final; pero Robben descontó al min. 27 para igualar la serie y en una táctica batalla sobre el campo de juego, el marcador ya no se movió.
Llegaron los penales y la efectividad alemana se hizo presente. Con anotaciones de Alaba, Gómez y Schweinsteiger, quien vengó asà las derrotas sufridas en la Euro 2008 y Sudáfrica 2010 ante los españoles, Bayern Munich ganó 3-1 en tiros de penal y dijo también presente en la final, que jugará en su estadio Allianz Arena el próximo 19 de mayo.
El fútbol es fútbol y como en la vida, nunca debemos comernos el pavo antes de hornearlo.


