La tónica del partido se volvió tosca, dura, con marca fuerte y poco del buen trato al balón; CR7 despareció del encuentro y tal parece que este tipo de partidos trascendentales no son los del luso. En el segundo tiempo la tónica era la contra por parte de los 2 equipos y en una de ellas, Özil al ‘53 logró el empate blanco, el encuentro se tornó en una serie de ataques del Bayern que no querÃa soltar a su presa y logró el 2-1 con un gol de Mario Gomez al ’89. Era todo para los blancos.
Por otro lado, el Barcelona llegaba al Stamford Bridge, uno de los escenarios más hostiles y difÃciles que pueden haber para el conjunto blaugrana; los dirigidos por Pep trataron de anotar en innumerables oportunidades, pero los travesaños y postes negaron el gol, el libreto era uno sólo: Barcelona con la pelota y el Chelsea esperando una contra. Y ese contragolpe llegó en un momento duro para los blaugranas, Didier Drogba al ‘45+2 marcó en una contra letal. Al final del primer tiempo la posesión marcaba un 25% para los de casa, el resto dominio barcelonista.
Y en el segundo tiempo no cambió para nada, incluso el marcador, Messi sin muchas opciones y un Chelsea que cerraba con 2 lÃneas, una de 5 y otra de 4 con un solo punta. En un momento se pudo apreciar en el campo del Chelsea a 20 jugadores, sólo Valdés en la meta y Puyol cerca del área de mediocampo. Pero la suerte estaba echada y el Chelsea se alzó con la victoria.
Ahora los 2 perdedores tendrán que definir en sus estadios ciertamente, aunque el marcador sea adverso todos esperan que salgan victoriosos y clasifiquen a la final soñada de la Champions League.

Justo cuando creemos que el Barcelona y el Real Madrid son los mejores en el planeta fútbol, justo cuando lo único que esperamos es que la pelota ruede en el Camp Nou y estos dos titanes del fútbol se enfrenten en el famoso clásico español, nos encontramos con una jornada de Champions sorpresiva para muchos.
